Torvo escorpión. De una mesa a otra nadie se mira en una cantina se mira al suelo, a la nada porque nadie se siente orgullo de estar ahi como si fuera una abanderado o un hombre que recibe un premio un hombre solitario en una cantina mira hacia abajo donde anidan los insectos ahi se puede encontrar alguien con los mismos ojos que el una cucaracha una rata un perro callejero no es prudente buscar la mirada de los hombres en una cantina porque es posible toparse con la mirada de un santo o de alguien deseoso de ajustar cuentas raro es encontrar la mirada de un soñador de alguien que espera con ahinco el dia de mañana en una cantina nadie se siente orgullo de lo que es estoy pensando en el bebedor solitario no en el que se jacta a grandes gritos de sus triunfos estoy pensando en el bebedor solitario que comparte su bebida con el fantasma que lo acompaña cada noche con la mujer que se imagina a su lado esa que siempre amado y que ni en su imaginacion ha hecho suya justo el el que se sienta siempre en el mismo lugar en el mismo rincon el que esconde su mirada como si se avergonzara como si esa mirada se la hubiera robado alguien y temiera que se la fueran arrebatar estoy pensando en ese hombre con el que no dan ganas de sentarse a beber que todos prefieren ignorarlo y pasarlo de largo ese que nadien le gustaria ser aunque si ese nadie se mirara en lo mas profundo se llevaria una sorpresa. eusebio ruvalcaba