Los sismos de 1985 y sus lecciones desde las ciencias sociales

* Revisar el proceso de reconstrucción en 1985 es una vía para afrontar la catástrofe de 2017

Los sismos ocurridos la mañana del 19 y la noche del 20 de septiembre de 1985, generaron una catástrofe social con consecuencias que no habían sido experimentas en la ciudad de México. El acontecimiento, que mostró las deficiencias del aparato gubernamental en aquella época, catalizó experiencias previas de organización vecinal que se articularon en un movimiento social con importantes repercusiones en la historia política de la Ciudad de México.

Los actores de la reconstrucción.

Tras los sismos del 85, los habitantes de las áreas afectadas tenían una completa desconfianza en las autoridades, por lo que fue necesario un trabajo de diálogo entre los afectados y el gobierno, proceso complicado que se cristalizó con la firma del “Convenio de Concertación Democrática para la Reconstrucción”. Este documento fue firmado por la mayoría de representantes de los diversos actores que intervinieron en la reconstrucción, señaló Alejandra Moreno Toscano, quien fungió como directora del SEDUE en aquella época.

El proceso de reconstrucción tuvo como eje de actuación la expropiación y construcción de nuevas viviendas y se enfrentó a resistencias gubernamentales internas y el temor de la gente, afirmó Manuel Aguilera, quien fue director de Renovación Habitacional Popular. Y agregó que a pesar de que la expropiación enfrentó problemas de legalidad, tras el proceso se firmaron más de 5500 escrituras.

Nada de lo hecho por el Programa de Reconstrucción hubiera sido posible sin la organización de los afectados en torno a la coordinadora de damnificados. Sin embargo, a pesar de los esfuerzos, el proceso de reconstrucción tuvo limitantes como el insuficiente tamaño de las viviendas, la imposibilidad de crecimiento futuro de las mismas y la falta de mejoramiento del entorno, afirmó Armando Ramírez Palomo, quien fue dirigente de la Unión de Vecinos de la Colonia Guerrero.

En el caso de las unidades habitacionales de Tlatelolco, la organización de los damnificados fue decisiva para no permitir la reubicación de los colonos y presionar al gobierno para enfrentar sus responsabilidades al no haber dado mantenimiento a las edificaciones, afirmó Cuauhtemoc Abarca, dirigente de los damnificados en Tlatelolco.

30 años después.

A 30 años de la catástrofe, se ha construido en torno a los sismos una narrativa que los ha mitificado e impide la exposición de problemáticas aún vigentes, coincidieron Antonio Azuela, investigador del IIS-UNAM y Daniel Rodríguez, profesor de la ENTS-UNAM. Al respecto, Azuela señaló que en materia de expropiaciones, los actores involucrados no han aprendido nada, ya que siguen existiendo serias problemáticas institucionales al respecto.

Entre los problemas hoy presentes se encuentra que; no se han retomado los aportes de las ciencias sociales en materia de desastres; no se tomaron en cuenta a las organizaciones sociales en la formación de los actuales organismos de prevención de desastres; y en catástrofes posteriores a 1985 no se ha permitido la participación de los damnificados, coincidieron durante sus presentaciones Daniel Rodríguez y Manuel Garza.

Actualmente se vive un retroceso en materia de participación ciudadana en la ciudad de México, coincidieron los académicos, ya que después de la transición democrática posterior a los sismos, las actuales élites políticas no han generado mecanismos eficientes que permitan la participación de la sociedad organizada. Esto es evidente con los diversos conflictos urbanos generados a partir de grandes proyectos inmobiliarios en los que no se toma en cuenta a la población, coincidieron los especialistas.

Nota basada en el foro “Los sismos de 1985, 30 años después”, coordinado por Manuel Perló, investigador del Instituto de Investigaciones Sociales de la UNAM (IIS-UNAM), con la colaboración de Alejandro Varas, integrante del Comité 19 de septiembre, y Carlos Martínez Assad, investigador del IIS-UNAM. El evento se llevó a cabo el 19 de septiembre de 2015 en el Auditorio “Jorge Carpizo” de la Coordinación de Humanidades de la UNAM.


Texto: Ehécatl Cabrera

Fotografía: United Nations Photo

2 thoughts on “Los sismos de 1985 y sus lecciones desde las ciencias sociales

  • 25 septiembre, 2017 at 7:10 pm
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    Adicionalmente, se ha sobredimensionado la utilidad/eficacia de las redes privativas (Facebook, Twitter, Whatsapp) en la coordinación de esfuerzos de personas voluntarias. Al mismo tiempo se minimizan los problemas que generó el uso y abuso de estas cosas, invisibilizando de plano quiénes son estas empresas y la gran riqueza de datos que acaban de cosechar a partir de cómo se comportan las poblaciones en emergencia.
    Agradecer a estas empresas sería lo mismo que agradecerle a las megacorporaciones, al Ejército, a la Marina y a los distintos gobiernos su valiosa aportación al rescate de víctimas.

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  • 2 octubre, 2017 at 8:46 pm
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    completamente dea cuerdo contigo gatoviejo.

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